Data center suena más in. Pero en realidad no es más que un centro de datos. Bueno, no se trata de minimizarlo, porque la realidad es que un centro de datos, lo llames como lo llames, es mucho más. Este término ha cobrado popularidad debido al papel que desempeña en muchas actividades cotidianas. La mayoría de los datos que recibimos y enviamos de manera continua a través de los teléfonos móviles, las tablets y los ordenadores terminan almacenados en estos centros de datos.
Un data center, CPD (centro de procesamiento de datos) o, simplemente, centro de datos, es una instalación física centralizada en la que se almacenan las aplicaciones y datos críticos de las empresas. Una definición habitual es que se trata de una ubicación en la que se utilizan equipos informáticos y de red con la finalidad de recopilar, procesar y almacenar datos, así como de la distribución y el acceso a los recursos informáticos de una compañía. En pocas palabras, una instalación que alberga y mantiene los sistemas informáticos del back end y los almacenes de datos con sus mainframes, servidores y bases de datos.
Los centros de datos son instalaciones, tanto físicas como virtuales, en las que se alberga la infraestructura de tecnologías de la información, para crear, ejecutar y entregar aplicaciones y servicios, además de almacenar y gestionar los datos asociados con las citadas aplicaciones y servicios. Los servicios que proporcionan los centros de datos incluyen desde los servicios tradicionales hasta los modelos basados en la nube. Los servicios tradicionales proporcionan espacio para los equipos de cómputo, energía y telecomunicaciones necesarios para colocar los servidores propios con un fin diferente, como puede ser almacenar información o desplegar servicios. Los servicios administrados de aplicaciones ayudan a ejecutar aplicaciones seguras y a diseñar un software más rápido para las empresas, pasando la tarea a los especialistas.
Para entender mejor en qué consiste un data center, hay que saber que existen varios modelos, que los componentes de los mismos ofrecen servicios flexibles y a demanda.
De qué se compone un data center
Nos hemos acercado a SIG Servicios Industriales de Gestión, que, como líderes en soluciones para salas de control, nos han hablado de los data centers, necesarios en este tipo de instalaciones. Dentro de un centro de datos es esencial incluir sistemas de ciberseguridad, cortafuegos, enrutadores, servidores y sistemas de almacenamiento y switches o conmutadores.
Dentro de la infraestructura tecnológica de un data center, encontramos servidores, las computadoras especializadas que procesan los datos y ejecutan las aplicaciones. Sistemas de almacenamiento como discos duros, SAN y NAS en los que guardar grandes volúmenes de datos. Equipos de red como los routers, switches, firewalls, etc., que permiten la conectividad externa e interna.
Cables y conectividad como la fibra óptica o las bandejas de cableado estructurado.
En lo que a infraestructura física respecta, los centros de datos cuentan con bastidores, estructuras metálicas que sostienen los equipos de TI, espacios físicos o salas blancas, controladas para minimizar el polvo, la temperatura y la humedad, y un control de acceso físico con sistemas de seguridad biométrica, tarjetas RFID y cerraduras electrónicas, en donde se alberga y organiza el hardware tecnológico.
Por otro lado, los data centers disponen de sistemas de soporte que hacen posible que se mantenga una operatividad continua, segura y eficiente con un sistema de alimentación eléctrica, un sistema de climatización con control de la temperatura y la humedad, sistemas de monitorización y contra incendios y sistemas de gestión y automatización para administrar el centro de datos, supervisar los recursos y la eficiencia energética.
De manera que los centros de procesamiento de datos son instalaciones especialmente diseñadas para albergar los sistemas informáticos y los equipos de telecomunicaciones y, además, almacenar, procesar y distribuir grandes cantidades de datos de forma eficiente y segura. Por lo general, alojan un gran número de servidores, tanto de procesamiento como de almacenaje y de redes, de tal modo que se puedan ofrecer y proporcionar servicios como copias de seguridad y recuperación de datos. Con esto se permite a los propietarios de la información proteger sus archivos ante la pérdida.
Todas las características expuestas son comunes a los centros de datos existentes, aunque podemos encontrar diversos tipos de centros, clasificados como sigue a continuación:
- Los centros de datos que albergan una infraestructura compartida para ofrecer servicios de computación en la nube a clientes externos. Son los más grandes y, entre ellos, podemos destacar a Microsoft, Meta o Google. Además de operar en sus centros, los alquilan a terceros.
- Son los centros de datos que alquilan el uso de servidores a terceros, como es el caso de empresas en crecimiento como Netflix, Spotify o Uber. Su tamaño es menor que el de los anteriores, aunque se están desarrollando proyectos de mayor envergadura.
- Se trata de los centros de datos propiedad de empresas o instituciones para satisfacer sus propias necesidades a la hora de procesar los datos. Son más pequeñas, pero su tamaño es variable, pudiendo ser desde una pequeña sala de servidores hasta una instalación a gran escala de varios edificios.
Funciones de un centro de datos
Estos centros tienen funciones que pueden ser variables en función de las necesidades del propietario de la información y de la infraestructura con la que cuente el propio centro, aunque las fundamentales son las que citamos a continuación:
- Procesamiento de datos. Para llevar a cabo esta tarea, se ejecutan diferentes aplicaciones, procesos y algoritmos informáticos en los servidores y dispositivos informáticos disponibles en el centro.
- Además de procesar los datos, se conserva un gran volumen de los mismos de forma segura y escalable.
- Distribución. Los data centers facilitan a los usuarios la distribución de datos a través de las redes de comunicaciones de alta velocidad, tanto a usuarios finales como a dispositivos conectados, aplicaciones en la nube u otros data centers.
- Gestión de los recursos. Los centros de datos gestionan y optimizan los recursos informáticos, como la capacidad de procesamiento, almacenamiento y ancho de banda, con objeto de satisfacer la demanda de la carga de trabajo con eficiencia.
- Seguridad y protección de datos. La seguridad de los datos es una función imprescindible y crítica en estos centros, puesto que en su infraestructura se alberga información sensible de las empresas, las administraciones públicas y millones de usuarios finales.
- Monitorización y mantenimiento. Monitorizan continuamente y en tiempo real el rendimiento de los equipos, el uso de los recursos, la disponibilidad de servicios y la seguridad de la infraestructura. Así es posible identificar y resolver problemas de rendimiento o seguridad, realizar las tareas de mantenimiento preventivo y garantizar que se produzca un funcionamiento óptimo del centro de datos.
Los centros de datos proporcionan una serie de ventajas a sus usuarios. Se trata de centros que se diseñan pensando en la seguridad, por lo que disponen en sus instalaciones de medidas de seguridad física y digital para proteger los datos de posibles robos, accesos no autorizados e incluso desastres naturales.
Al mismo tiempo, se diseñan para ser fiables y eficientes. Disponen de fuentes de alimentación redundantes y generadores de reserva eléctrica, con lo que es posible que los datos se mantengan a salvo en caso de que se produzca un corte de energía. También disponen de estrictos controles medioambientales con los que se protegen de polvo, agua y temperaturas extremas los equipos.
Aunque no todos los centros de datos son sostenibles, la industria empuja para que la eficiencia energética sea un requerimiento imprescindible. Los green data centers son instalaciones diseñadas con la finalidad de minimizar su impacto medioambiental, manteniendo su alto nivel de potencia informática para poder almacenar y procesar los datos. Este tipo de instalaciones utiliza la tecnología más vanguardista de carácter energéticamente eficiente y de energía renovable para reducir la huella de carbono. Dentro de este contexto, la refrigeración tiene un papel crucial, por lo que se están desarrollando técnicas como la refrigeración líquida y sus variantes, como la de inmersión, para poder maximizar la eficiencia energética.
Otro de los aspectos beneficiosos que proporcionan los centros de datos es la mayor productividad que producen. Estos centros pueden ayudar a que mejore la productividad de las empresas, liberando espacio de oficina al ser almacenados los datos fuera de las instalaciones. Al mismo tiempo, proporciona un acceso interrumpido a la información para que sea posible trabajar cuando y donde sea necesario. Como ventaja adicional, el añadido de la tranquilidad que proporciona saber que los datos están seguros y protegidos.
Por último, destacar que este tipo de centros dispone del espacio y los recursos necesarios para poder almacenar grandes cantidades de datos y dispone de la infraestructura necesaria para que aumente la capacidad de almacenaje necesaria, con rapidez y sencillez, sin que se vean comprometidos la seguridad y el rendimiento.
En resumen, los centros de datos son indispensables para albergar toda la información que se mueve por el mundo digital. La almacena, la gestiona y permite a los usuarios que accedan a ella cuando sea necesario. Los tipos de data center son variados y cada uno cuenta con sus propias particularidades, aunque lo básico es común: almacenar los datos.