El arte es una forma de expresión creativa en la que se utilizan los recursos plásticos, lingüísticos, sonoros o corporales, con la finalidad de plasmar y transmitir las emociones, las ideas o la visión del mundo. Dentro del arte existen disciplinas como la música, la danza, la literatura, el cine o la fotografía y su incorporación más reciente: el arte digital. La misión del arte y el artista es comunicar una idea, producir belleza o invitar a la reflexión.
El mundo del arte se encuentra siempre en continuo cambio y evolución, al mismo nivel que las personas, avanzando hacia los nuevos conocimientos que se pueden adquirir, plasmar y expresar. Este estado fluido hace que la creación artística sea emocionante, puesto que siempre estamos esperando las ideas más disparatadas, geniales o innovadoras que puedan llegar. El futuro del arte invita a explorar las diversas alternativas que puedan llegar, existiendo diferentes formas dentro del mundo artístico que han cambiado o, más bien, evolucionado a lo largo de los años. La más novedosa es la última forma de arte, mencionada anteriormente: el arte digital del que vamos a hablar en este artículo.
Si algo caracteriza a este tipo de arte, tan vanguardista como tecnológico, es que puede tocar todos los palos. Cualquier obra que se haga utilizando o incluyendo tecnología digital se cataloga dentro del arte digital. Aunque se trate de una escultura o música. El arte digital ha evolucionado de tal manera que se ha convertido en un medio de gran popularidad a la hora de expresarse y crear el propio arte en la actualidad.
Esto es a causa de la exploración continua que la sociedad lleva a cabo dentro de la tecnología digital, permitiendo a los artistas que aprovechen y se expandan con nuevas formas creativas.
Toda historia tiene arte y el arte tiene su historia
Desde tiempos remotos, el arte ha sido una forma esencial de expresarse para los seres humanos. Existe desde hace siglos y durante siglos seguirá existiendo y, por supuesto, evolucionando. Cuanto más observamos las tecnologías utilizadas para crear arte digital, más necesario se hace contar con nociones de historia del arte, como bien nos cuenta la artista de la escultura de Esculturas Anglada, con un amplio catálogo de esculturas hechas a mano. El arte ha recorrido un largo camino desde las pinturas rupestres o las piedras del Paleolítico hasta nuestra era, donde el arte convive con la tecnología digital.
Esto no es más que una demostración de cómo el arte evoluciona, haciendo que el futuro sea emocionante. Desde aquellas formas de arte hechas por la mano del hombre hace más de treinta mil años hasta hoy, se han dado pasos de gigante en lo que respecta a habilidades de creación. La creación artística del hombre y la evolución de la tecnología hacen posible que el arte evolucione tecnológicamente.
Podemos remontarnos en el tiempo y encontrar los primeros usos de la digitalización en la invención de las cámaras, más bien algo parecido a ellas. En otra época, se recurría a las cámaras oscuras para que los artistas proyectaran imágenes que posteriormente calcaban para dibujar o recrear escenas. A medida que pasó el tiempo, las tecnologías se iban adaptando y evolucionando, llegando en la revolución industrial a producirse inventos mecánicos aplicados al arte.
Retomando el tema de las cámaras, su evolución llegó al mundo del cine. Los cineastas, en ese momento más conocidos por creadores o inventores del séptimo arte, expresaban su visión artística a través de la tecnología más innovadora. Podríamos decir que esta técnica involucraba muchos de los elementos que, posteriormente, han sido computarizados y digitalizados: edición de sonido, efectos visuales o simplemente la grabación de la imagen.
Entender el arte digital pasa por conocer algunos de los movimientos artísticos más relevantes. Estos movimientos divididos en periodos cuentan con épocas de mayor relevancia en las que se definen las ideologías que rodean la percepción de la sociedad sobre el arte. La primera época reconocida es el Renacimiento, cuando los descubrimientos científicos sobre anatomía, perspectiva y matemáticas se utilizaban para idealizar el naturalismo, siendo testigo de avances como la imprenta.
Aunque lo importante para lo que nos ocupa se inicia con el Modernismo, en el siglo XX. Durante este siglo se produjeron numerosos avances tecnológicos que desembocaron en la digitalización. Un ejemplo lo encontramos en la inclusión de los vehículos motorizados en los procesos de pintura, con artistas que utilizaban la tecnología para crear esculturas cinéticas. Máquinas, tecnología y medios digitales posteriores se incorporaban a los procesos de creación artística con los avances surgidos durante la era electrónica. En este punto, se abría paso a la mezcla de los medios digitales con el arte, dando como resultado las obras más provocadoras e impactantes del momento.
Sin embargo, en ese momento, el arte digital todavía no era una realidad. Todo señalaba que algo cambiaría, pero no se sabía qué. El arte digital surgió en los ochenta cuando se inventó la tecnología digital. En ese momento, quedó demostrado que el uso de ordenadores y tecnología digital permitía crear arte. En aquel momento, ni que decir tiene que el rechazo fue inminente y contrario a los valores del arte tradicional.
Ahora, el arte digital es tan aceptado como reconocido.
Formas de arte digital
Desde que el arte digital es arte, se ha convertido en algo esencial para los artistas más vanguardistas. Siempre quedarán los clásicos que trabajan con sus manos y su talento, pero los más actuales recurren a los elementos digitales para dar luz a sus proyectos más innovadores. De hecho, muchas obras de arte no pueden realizarse sin ayuda de lo digital.
En el mundo del dibujo y la pintura, el arte digital ha jugado un papel de gran importancia. Son muchos los artistas que utilizan programas de dibujo para expresar su arte y crear sus obras, permitiendo al artista que use o utilice pinceles o lápices que imitan las herramientas necesarias y tradicionales. Con estas herramientas digitales pueden crear la obra de arte que más les guste, siendo la pintura digital de gran popularidad en la actualidad.
El dibujo y la pintura digital requieren igualmente una habilidad y técnica para poder dibujar como es debido. No es tan simple como puede parecer. Lo bueno de este tipo de arte es que puedes trabajar por capas y mantener el trabajo a buen recaudo sin necesidad de desperdiciar productos, por lo que, además, puede ser un arte más sostenible.
Además del arte pictórico, en el mundo digital, encontramos el arte vectorial. Este arte se crea con software de diseño vectorial, implicando fórmulas matemáticas que permiten crear formas y líneas, sin que haya que utilizar el píxel. Estas formas y líneas se crean con puntos que pueden unirse y formar líneas y formas. Esto implica que los diseños serán siempre de gran calidad.
No puede faltar el modelado y la escultura en 3D. Una forma de arte digital que hace posible que los artistas manipulen las líneas y formas de un plano para crear una malla y convertirla en un objeto tridimensional. Este modelado permite crear gráficos tridimensionales que incluso pueden animarse. La escultura 3D es su versión más moderna y permite esculpir en tres dimensiones y crear las obras de arte más controvertidas.
El arte digital conlleva mucho más que lo expuesto. Cuenta con una historia que ha hecho posible que se convierta en una parte fundamental para la creación artística de este siglo. Su cambio y evolución a lo largo de los últimos años han permitido que se convierta en una forma de arte que puede crearse, verse y contemplarse desde diversas perspectivas y formas de arte.
A día de hoy existe tanta tecnología que permite crear arte que la forma en la que artistas y espectadores interactúan con el arte es muy diversa y diferente. Ya no tienes por qué acudir a una sala de exposiciones; puedes interactuar con el arte en un espacio de realidad virtual.
A pesar de los desafíos, la confluencia entre ambos mundos, el digital y el artístico, se consolida como fuerza impulsora de innovación y expresión. El arte refleja la tecnología de su tiempo, la moldea y la impulsa hacia otros límites. La convergencia existente entre ambas esferas creativas promete un futuro interesante en el que la expresión artística y la tecnología se influirán de forma mutua, enriqueciendo nuestras vidas al mismo tiempo que desafía la percepción que tenemos del mundo que nos rodea.
De esta manera se explica que, desde que se crearon las primeras herramientas que hicieron posible a los artistas plasmar sus creaciones de forma tangible, hasta la revolución digital con la que se han democratizado creatividad, arte y tecnología, han caminado de la mano a lo largo de toda la historia del arte y la humanidad que lo concibió.
En un punto de intersección de la creatividad humana con la innovación tecnológica es donde reside el espacio destinado a que florezca la imaginación y trascienda la expresión artística, traspasando las fronteras convencionales.
No podemos decir otra cosa: arte y tecnología van de la mano. Desde tiempos remotos. La tecnología antes era una y ahora es digital.