El equipaje suele ser un problema cuando llegamos a una ciudad nueva. Los lockers o consignas de equipaje han pasado a ser una respuesta simple y efectiva a las situaciones que todo viajero reconoce. Gracias a ellos es posible guardar el equipaje de manera segura en puntos estratégicos de la ciudad para poder moverse libremente desde el primer momento. Todo un alivio que permite sacar más provecho a las visitas que se realizan.
Una opción que en Alicante está normalizada
Hay destinos como la capital alicantina, en los que dicho servicio ha pasado a normalizarse y ya es parte del día a día habitual de los turistas. Hay empresas como City Locker Alicante que ofrecen taquillas en áreas clave, como la estación de tren, el Ayuntamiento o la Plaza de Toros, en las que hay reservas en línea, accesos con código y coberturas de seguro, de tal forma que los viajeros pueden disfrutar del centro, la playa del Postiguet o del Castillo, sin tener que estar cargando con sus pertenencias.
¿Qué son los lockers turísticos?
Los lockers turísticos son consignas o taquillas que por lo general están automatizadas y que se han diseñado para conservar maletas, mochilas y demás objetos personales en periodos cortos de tiempo.
El usuario se limita a reservar un espacio, recibir un código o clave y puede abrir y cerrar la taquilla las veces que lo desee dentro del tiempo que contrate.
Se distingue de las clásicas consignas atendidas antiguamente en que muchos de estos sistemas van a funcionar autónomamente: la reserva se hace mediante web o app, el pago se hace de forma digital y los accesos son gestionados gracias a un PIN o QR único.
Hay locales que lo que hacen es combinar tecnología y atención presencial, en los que hay personal en el sitio para las dudas o incidencias que haya, pero siempre manteniendo la esencia de un servicio sin colas y rápido.
¿Por qué han ganado tanto terreno?
El motivo principal lo encontramos en el confort. Si pensamos en los horarios que tienen el check-in y el check-out en los alojamientos, lo cierto es que pocas veces van a coincidir con los vuelos o los trenes, por lo que cargar con el equipaje en esas horas muertas es una carga y puede estar a buen recaudo gracias a los lockers. Igualmente, también influirá la seguridad. Por todo ello, si dejas las bolsas a la vista en una terraza, en la playa o en el bus, se genera una gran incomodidad y riesgo. Una taquilla con videovigilancia, acceso encriptado y seguro incluido, te ofrece una tranquilidad que el viajero valora bastante, en especial en las ciudades que tienen bastante movimiento y un transporte público saturado.
Los lockers son de gran ayuda cuando se quiere ordenar el espacio urbano. Hay menos maletas en las aceras estrechas, así como una menor aglomeración en las estaciones, lo que origina menores problemas de almacenamiento en las recepciones de los hoteles y apartamentos turísticos.
¿Dónde se usan más?
Si pensamos un poco, lo más probable es que veas cómo son los más lógicos: estaciones de bus y de tren, zonas próximas al aeropuerto, centros históricos, áreas comerciales y entornos de playa.
En Alicante, por ejemplo, hay lockers junto a la estación de Renfe, cerca del Ayuntamiento y en la zona de la Plaza de Toros, cubriendo tanto al viajero que está de paso como al turista que desea disfrutar del centro y del litoral.
Del mismo modo, también hemos visto cómo se extendió a otros contextos de ocio: eventos deportivos, festivales, parques temáticos, centros de esquí o complejos de ocio acuático, en los que el usuario desea no estar cargando con mochilas, ropa de recambio o equipos mientras disfruta de las actividades.
Cómo funcionan en la práctica
El proceso no es para nada complicado. El viajero accede a la web o app que tenga el servicio, eligiendo la ubicación, el tamaño que tiene la taquilla y el tiempo por el que la usará.
Se paga de forma segura y recibes un código de acceso. Cuando se llega al local, introduce el código en un teclado o se escanea un QR para poder entrar y utilizar la taquilla asignada.
Muchos servicios permiten la apertura y cierre de la taquilla varias veces en el periodo contratado, lo que es de gran utilidad si queremos dejar el equipaje, salir a visitar la ciudad.
Hay lockers que están disponibles las 24 horas, otros cuentan con horarios amplios de personal en el local y prácticamente todos cuentan con alguna clase de cobertura de seguro para las pertenencias depositadas.
Beneficios para el turista
Si lo vemos desde la perspectiva del viajero, los lockers nos proporcionan algunas ventajas claras:
Libertad de movimientos
Aquí se puede visitar la ciudad sin tener que estar arrastrando las maletas ni depender del horario del alojamiento.
Ahorro de tiempo
Se evitan los desplazamientos innecesarios al hotel solamente para dejar o recoger el equipaje.
Seguridad y tranquilidad
Saber que las pertenencias se encuentran en un espacio vigilado y con acceso controlado.
Mejor experiencia de ocio
Entrada a museos, tiendas o restaurantes sin que haya preocupaciones por bolsas o restricciones.
Flexibilidad de horarios
Se aprovechan las horas que existen entre el check-out y el vuelo o tren, de tal forma que se disfruta de la ciudad.
Beneficios para negocios y destinos
Estos lockers no solo son un gran beneficio para el turista. Del mismo modo, proporcionan un gran valor a los comercios, alojamientos y gestores de destinos.
Un apartamento turístico u hotel puede ofrecer a los huéspedes la opción de poder dejar el equipaje antes del check-in o después del check-out sin que se sature la recepción ni se asuman riesgos de pérdida o confusión de las maletas.
Si hablamos de los apartamentos de uso turístico, hay servicios de lockers que tienen taquillas pequeñas en las que se puede meter documentación y llaves, de tal forma que los inquilinos pueden hacer el check-in de manera autónoma y gratuita, mientras que el propietario pagará una tarifa plana por el uso de dichas taquillas.
En los comercios situados en zonas turísticas, disponer de un locker próximo significa que se puedan hacer más visitas y un mayor tiempo de permanencia: el turista que no cargue con maletas tiene más propensión a entrar en tiendas, terrazas o atracciones, así como a alargar su estancia en el área.
Seguridad y confianza
Uno de los aspectos que más preocupan a los usuarios es la seguridad de las pertenencias. Los sistemas más modernos de lockers disponen de varias capas protectoras: videovigilancia 24 horas, acceso mediante código único, apertura encriptada y seguros que cubren hasta cierta cantidad por incidente.
La trazabilidad del sistema hace posible que se registre cada apertura y cierre, lo que aporta un mayor control y auditoría si se producen incidencias. Para los viajeros, esto se traducirá en una experiencia bastante más profesional y fiable que la de que se dejen bolsas en cualquier sitio o confiemos en soluciones informales.
Lockers y sostenibilidad urbana
Pese a que no está entre los primeros argumentos que se mencionan, lo cierto es que los lockers también cuentan con un impacto positivo en materia de sostenibilidad y de gestión urbana del turismo.
El que haya menos maletas circulando implica que haya menos congestión en las aceras, escaleras y transporte público, y así como una menor necesidad de espacios improvisados para el almacenamiento de equipaje en las zonas que estén muy saturadas.
En aquellas ciudades en las que hay mucho turismo, esta clase de servicios ayuda a que se ordenen los flujos de visitantes y a que se reduzcan las fricciones entre residentes y turistas. Un viajero puede dejar su equipaje en un sitio en concreto y moverse con total libertad.
¿Hacia dónde va este servicio?
Se dice que estará más digitalizado e integrado con las plataformas de viaje, adaptándose a los diferentes perfiles de usuario.
Se espera que haya una conexión mayor con los alojamientos, oficinas de turismo, eventos y comercios, de tal forma que el locker no sea un servicio aislado y sea parte de un ecosistema de experiencias urbanas.
Conclusiones
Debemos quedarnos con que los lockers en el terreno del turismo y del ocio no son solo un sitio en el que dejar las maletas. Hablamos de una pieza clave para que las ciudades sean más amables, los viajes más atractivos y el tiempo en el que estemos de estancia se aproveche más.
Permiten transformar esas horas “muertas” entre vuelos, trenes y alojamientos en tiempo real de disfrute, y ofrecen a negocios y destinos una herramienta sencilla pero potente para mejorar la experiencia del visitante.
Al final, ayudan a que el turista pueda disfrutar más de todo lo que supone viajar y conocer.
Todo esto nos demuestra cómo a veces las soluciones que pueden parecer más pequeñas pueden tener un impacto grande en la manera en la que se vive en una ciudad. Guardar el equipaje es una manera de liberarse de peso y poder ganar libertad para explorar como es debido.