Cuando tenemos hijos pequeños, las actividades que podemos hacer con ellos determinan el destino de vacaciones y el desarrollo de las mismas. Planificamos unas vacaciones en un parque temático especial, como Disney Word o contratamos actividades para niños en nuestro lugar de destino. El tradicional viaje a la playa se nos ha quedado pequeño.
La familia García llevaba semanas hablando de lo mismo, las próximas vacaciones de Semana Santa. Marta y Luis, los padres, querían algo especial, y sus hijos, Carla y Diego, no paraban de repetir la misma palabra: “Disney, Disney. Queremos ir a Disney”. Una tarde de domingo, después de comer, decidieron sentarse todos juntos en el sofá y empezar a planificar el viaje.
Con una tablet en la mano, Marta buscaba opciones mientras los niños miraban fotos de castillos, personajes y atracciones. “¡Mira, mamá, el castillo de las princesas!”, decía Carla con los ojos brillantes. Diego, más pequeño, solo quería conocer en persona a Mickey Mouse y a Goofy. El padre, por su parte, hacía cuentas y comparaba precios, intentando que el viaje encajara en el presupuesto familiar y que toda aquella tarde no desembocara en un intento fallido.
De camino de vuelta, antes de coger el avión de regreso, pararían una mañana en París, para ver la Torre Eiffel y tomar un café en los Parques Elíseos. El viaje pendiente que siempre quisieron hacer Marta y Luis y nunca hicieron. La anhelada escapada romántica se efectuaría con los pequeños acompañantes. Pero así son las cosas, cuando vienen los niños
Así podrían empezar, y de hecho empiezan, la planificación de muchas vacaciones en familia. Un momento tan ilusionante como el propio viaje. Una actividad que une a la familia y la contagia de ilusión.
Los parques Disney.
Como explica el blog Report News, Disney domina el sector de las vacaciones en familia. Al menos en lo que se refiere a vacaciones que se organizan en torno a un parque temático. De los 10 parques temáticos más visitados en el mundo, 8 son propiedad de Disney.
La visita a Disneyland París o a Disney Word Orlando (Florida) es el producto estrella de algunas agencias de viajes especializadas en turismo familiar. Para muchas familias visitar estos lugares, aunque sea unos pocos días, aunque solo sea una vez en la vida, es una peregrinación obligada. Si se ha prometido a los niños y por lo que sea se anula, siempre se les quedará grabado en la memoria. Cuando se hagan un poco más grandes no te sorprenda que te lo echen en cara. “Me prometiste llevarme a Disneyland y nunca lo hiciste, papá.”
El Magic Kindom de Orlando (Florida), “El Reino Mágico de Disney” es el parque temático infantil más visitado del mundo. Recibe cada año más de 17 millones de visitantes. Medio millón menos recibe Disneyland California. Disneyland París, la propuesta de Disney para Europa, recibe en tono a 10 millones de visitantes anuales. No es, ni mucho menos, uno de los parques más visitados de Disney, pero sí es una instalación estratégica. Simboliza la presencia de Disney en Europa, un mercado cualitativo donde al gran gigante del entretenimiento le interesa estar.
Los parques de Disney son un dinamizador de la economía. Solo Disneyland París genera 19.000 empleos directos. En temporada alta, como verano o las campañas de Navidad o Semana Santa, refuerza la plantilla con 7.000 empleos más. Pero en Disneyland no puedes dormir. Tienes que alojarte en uno de los múltiples hoteles que hay en los alrededores. Se calcula que de manera indirecta, el parque genera 57.000 empleos.
Otros parques temáticos en España.
En España no tenemos parque Disney, pero no podemos quejarnos. Tenemos una oferta de parques temáticos bastante interesante y de buena calidad.
Tal y como destaca el blog Familias en Ruta, Port Aventura, en Salou (Tarragona) es el parque temático más visitado en España. En el 2022 vendió más de 5 millones de entradas. Dividido en 5 áreas: Mediterránea, Polinesia, México, China y Far West es valorado por la gran calidad de sus atracciones.
Lo más parecido a los parques Disney en España es el Parque Warner, en San Martín de la Vega (Madrid). Aquí el hilo conductor son los personajes de la productora Warner. Donde destacan, por un lado, los Looney Tunes, con Piolín, Bugs Bunny y el gato Silvestre, y por otro Batman, como su superhéroe estrella. Además de las atracciones, y de los personajes pululando por todo el parque, tienes espectáculos en vivo interesantes, protagonizados por actores y especialistas de cine.
Yo que he estado en Port Aventura y en el Parque Warner, este último lo veo más para los niños pequeños, y Port Aventura me parece más interesante para los adolescentes.
Isla Mágica, en Sevilla, ubicado en la isla de la Cartuja, donde se instaló la Expo-92, es un parque temático inspirado en el descubrimiento de América. A través de áreas que se van enlazando como si te contaran una historia, se habla de culturas precolombinas, de la búsqueda de El Dorado, del Amazonas y de historias de piratas. Todo eso sin descuidar para nada la oferta de atracciones. Donde encontramos la montaña rusa El Jaguar o donde puedes descender un rápido artificial en botes neumáticos circulares.
Un parque temático que me resulta entrañable es Dinópolis, en Teruel. Está centrado en el tema de los dinosaurios. No en vano, la provincia de Teruel es el lugar de España donde más fósiles de estos animales se han encontrado. Las atracciones están pensadas para los más pequeños, pero cuenta con un centro de interpretación, en el que ha colaborado el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, del equipo de Atapuerca, que resulta muy instructivo.
Actividades culturales y en la naturaleza.
Aunque no vayas a pasar las vacaciones familiares a un parque temático, siempre puedes buscar actividades en las que puedan participar los niños y que las disfruten.
En Tenerife, por ejemplo Wavvy Club, una empresa canaria que se dedica a organizar actividades para todas las edades, con un marcado carácter acuático, organiza excursiones en barco orientadas al avistamiento de delfines y otros cetáceos. Imagínate hacer un viaje por el mar y que tus hijos vean saltando los delfines a su lado o a su alrededor. Es una experiencia inolvidable. Una actividad que coloca a otro nivel un viaje que, ya de por sí, es especial.
En el Valle de Arán y en otras zonas de montaña se organizan sesiones para niños de iniciación a la hípica. Los niños ven los caballos, los cepillan, los ensillan y hacen sus primeros pinitos montándolos. Si la familia ya tiene experiencia en montar a caballo, puede contratar un paseo guiado, recorriendo a lomos de un equino, algunos de los parajes más bellos de esta comarca pre-pirenaica.
A finales de septiembre, en el Estartit (Girona) en la Costa Brava, se organiza la fiesta de los piratas. Es una fiesta popular que rememora los asaltos por parte de los piratas que vivió esta localidad entre los siglos XVI y XVII. Hay mercadillos artesanos, pasacalles, representaciones y lo mejor de todo es que la gente se disfraza de pirata. Una fiesta en la que los que más disfrutan son los más pequeños.
Si investigas, puedes encontrar atracciones y actividades para tus hijos que pueden convertir las vacaciones familiares en un momento inolvidable.
Casas rurales con granja.
Esta es una opción alternativa. Todos sabemos lo que les gustan a los niños los animales. Vivir unos días en una granja, en contacto con ellos, puede resultar una experiencia memorable.
El blog sobre agroturismo Escapada Rural nos cuenta que existen hoteles y casas rurales con granja repartidos por todo el territorio nacional. En Tarragona, en Guipúzcoa, en Ciudad Real, en Murcia, en Segovia, en Asturias.
Para la mayoría de los niños, que viven en la ciudad, esta es una oportunidad única de ver a los animales de cerca e interactuar con ellos.
Aunque se alquile una casa rural a una familia, los animales están atendidos por los propietarios o el personal del negocio. Es más, organizan actividades en las que involucran a los visitantes. Además de acercarte a ver a los conejos al corral, pueden enseñarte a ordeñar una cabra o participar en darle de comer heno.
Casi todos estos establecimientos se guían por criterios de bienestar animal. Por lo que no es extraño que veas a los animales sueltos por la finca y que puedas pasear con tus hijos cerca de ellos. Estos animales están acostumbrados a la presencia del hombre y para nada son peligrosos.
No en todos los alojamientos de este tipo, pero sí en muchos de ellos, se organizan pequeños talleres de introducción a las tareas agrarias. Las mismas que se han realizado en estas zonas tradicionalmente. Puedes aprender, por ejemplo, a hacer queso o a trenzar tiras de esparto, que en el mundo rural se usa para múltiples aplicaciones. Desde hacer un capazo para recoger la verdura hasta para fabricar las suelas de las alpargatas. Unas zapatillas campestres.
Una escapada a un alojamiento de este tipo, además de ser unas vacaciones diferentes, son un elemento dinamizador de la economía rural.
Packs o contratar las actividades por separado.
A la hora de planificar tus vacaciones, puedes organizarlo tú por tu cuenta, reservando cada apartado por internet (viaje, alojamiento, actividades) o delegar este trabajo en un agente de viajes. Hay gente para todo. Existen personas que disfrutan gestionando todos los aspectos del viaje, mientras otros van un poco perdidos. Sobre todo si se dirigen a un destino donde no han estado nunca.
Si optas por contratar una agencia, aunque sea para unas vacaciones a un parque temático, huye de los viajes planificados. Es mi opinión. Es mejor contratar packs abiertos, donde tienes diferentes opciones y puedes ir ajustándolas según tus preferencias y gustos. Principalmente, en lo que se refiere a las actividades.
Al apoyarte en agencias de viajes encontrarás precios más económicos con respecto a si tú lo gestionas todo por internet. La razón de ello es que las agencias compran paquetes, con los que consiguen un mejor precio. Incluso en los operadores turísticos más utilizados, tipo Booking o Experia reciben descuentos por ser operadores habituales.
Puedes encontrar precios más interesantes en los presupuestos que te ofrece una agencia, bien sea física o digital, que en un comparador de hoteles por internet.
Otra cosa bien distinta sucede con los viajes de avión. Estos viajes fluctúan de precio en función de la cercanía a la fecha y hora de partida y de cómo se vaya llenando la aeronave. Cuanto con más antelación compres el billete, más barato te saldrá. Aquí, poco puedes ganar con una agencia.
Sé rápido en decidir, pero compara varios presupuestos. Aunque te apoyes en agentes de viaje para que te ayuden a planificar las vacaciones, consulta varias agencias. Eso sí, no te esperes mucho en reservar. Incluso para los agentes, en algunos pagos, los precios también van variando.
Prepara el viaje.
Ya has reservado tus vacaciones familiares. Ahora toca preparar el viaje. Las cosas importantes deben estar atadas con antelación. Ten guardado en tu móvil, o en una carpeta de tu correo electrónico a la que puedas acceder con facilidad: los billetes de viaje, las tarjetas de embarque, los comprobantes de pago para el hotel, las reservas de las actividades.
Es importante que todos vayáis documentados, incluso los niños. Si vas a viajar a otro país de la Unión Europea no necesitáis pasaporte, pero sí llevar el DNI a mano. También el de tus hijos. Sacarlo lleva tiempo, por eso no lo puedes dejar para el último momento. No te preocupes porque tengas que sacarle el DNI a tu hijo con 5 años. Si lo inscribieras en un club deportivo, por ejemplo, para que jugara al futbol, también tendrías que hacerlo.
Luego, como es lógico, deja tiempo para ti. No todo en unas vacaciones debe estar planificado. Más si cabe, si nunca has ido a ese lugar. Si vas al Parque Warner, a lo mejor te apetece antes de coger el tren o el avión darte un paseo por Madrid o ir a ver algún museo. Los niños mandan, pero también a esos viajes van los padres.